Tuesday, November 14, 2006

LA TERCERA VIA. TRABAJO EN REVISION.

LA TERCERA VÍA



Con el fin de la Guerra Fría y la caída de la Unión Soviética terminan también las antiguas concepciones de izquierda y derecha por lo cual Europa y el mundo se enfrentan a una nueva realidad, en este contexto emerge la denominada Tercera Vía como respuesta a la socialdemocracia fracasada y al liberalismo.
La Tercera Vía es una nueva forma de comprender la política en un tiempo de cambios económico-políticos y culturales. Pretende ser un modelo que reforme la socialdemocracia tratando de acercarla al libre mercado y seguir defendiendo los ideales del Estado de Bienestar, por lo tanto las políticas del gobierno de un Estado deben estar orientadas a ejecutar políticas sociales que aseguren el bienestar de los ciudadanos en marcos como la salud, educación y todo aquello que tuviera que ver con la seguridad social pero todo esto en los tiempos del mundo globalizado adoptando para ello un modelo económico de corte socioliberal que propone una regulación del gobierno y una intervención parcial en la economía, aunque mucho menor que la defendida habitualmente por los socialdemócratas. Este modelo ha sido representado por algunos gobernantes como el primer ministro británico Tony Blair, el ex primer ministro de Holanda Wim Kok e influyo en el pensamiento político de los ex presidentes latinoamericanos Fernando Enrique Cardoso de Brasil y Ricardo Lagos de Chile. Su principal teórico ha sido el sociólogo y pensador Británico Anthony Giddens, que en su texto “La Tercera Vía” publicado en 1998 expone los principales fundamentos teóricos e ideas políticas de los cuales se basa esta doctrina.
La socialdemocracia había implantado programas económicos con éxito en las economías europeas destruidas por la guerra, en plena explosión de la natalidad y con una política bastante cerrada al exterior, en este contexto le era posible crecer y desarrollar grandes programas sociales pero las condiciones que hicieron posible la construcción de este modelo han desaparecido y este ya no puede vivir en el entorno de la globalización. , por otro lado la socialdemocracia clásica promovía el Estado interventor que predominaba sobre la sociedad civil. En tanto el Neoliberalismo supone que no hay que asumir responsabilidad alguna por las consecuencias sociales de las decisiones basadas en el mercado.
Los mercados no pueden funcionar sin un marco social y ético, que ellos mismos no pueden construir, no pueden alimentar el capital humano que ellos mismos requieren, además generan problemas externos cuyas implicaciones sociales no pueden ser abordadas por ellos mismos y finalmente tampoco pueden autorregularse. Debido a todas estas falencias presentadas por estas dos doctrinas la Tercera Vía nos propone un modelo alternativo a la Socialdemocracia clásica y al Neoliberalismo, y como tal ser una teoría política novedosa cuyos fundamentos de su política son los siguientes:

- Acepta la lógica después de 1989 que nos indica que existen numerosos problemas en nuestra realidad contemporánea que la izquierda y la derecha ya no pueden solucionar, por ello la Tercera Vía presta atención al centro político.
- Sostiene que las tres áreas claves del poder: gobierno, economía y las comunidades de la sociedad civil han de ser constreñidas en el interés de la solidaridad social y la justicia social. Un orden democrático al igual que una economía de mercado eficaz depende de un sociedad civil floreciente. La sociedad civil a su vez ha de estar limitada por las otras dos.
- Propone fabricar un nuevo contrato social, basado en el teorema de “ningún derecho sin ninguna responsabilidad” las personas que se benefician de los bienes sociales deberían disfrutarlos responsablemente y dar algo a cambio a la comunidad.
- En cuanto a la economía. El cultivo de estas formas de capital requiere de un fuerte inversión social, en educación, comunicaciones y en infraestructura. En la creación de una nueva economía mixta y robusta depende de un equilibrio entre regulación y desregulación a escala nacional y transnacional.
- Pretende desarrollar una amplia política de oferta, que busque reconciliar los mecanismos de crecimiento económico con la reforma estructural del Estado de Bienestar, en la nueva economía de la información, el capital humano, y social es parte central del éxito económico y del desarrollo social.
- Busca fomentar una sociedad diversificada basada en principios igualitarios, la diversidad social no es compatible con un igualitarismo de resultados rígidamente definidos, la política de la Tercera Vía quiere en su lugar maximizar la igualdad de oportunidades sin embargo también quiere limitar la desigualdad de resultados ya que la igualdad de oportunidades puede generar desigualdades de riqueza y renta que impiden oportunidades para las siguientes generaciones.
- Se toma la globalización enserio, buscando la transformación de las instituciones globales existentes, apoyar la creación de otras nuevas, aprovechando de maximizar los beneficios de la globalización.

Además las políticas de la Tercera Vía se han mostrado tajantes contra la delincuencia y defienden fuertemente a la familia, dicen que se tiene que intentar promover la igualdad sexual en el ámbito domestico protegiendo los intereses de los niños, ayudando a estabilizar la vida familiar y fomentar las condiciones en que los individuos sean capaces de formar lasos estables con otros y acepten las responsabilidades que vienen con las libertades contemporáneas.
En cuanto a la criminalidad se buscan medidas a largo y a corto plazo, preocupándose de las causas de fondo que provocan la delincuencia y cuyas soluciones implican un largo proceso, pero también entendiendo que la delincuencia es un problema real que afecta a mucha gente y que necesita soluciones a corto plazo, además contrario a lo hecho por la izquierda tradicional reconoce la responsabilidad individual en los actos delictuales y no culpa a las injusticias sociales de esto.
En política internacional la Tercera Vía intenta adaptarse a la globalización y se preocupa de nuevos problemas como la delincuencia organizada el trafico de drogas y el medio ambiente. busca la cooperación internacional y el fortalecimiento de las organizaciones internacionales pero sin renunciar la soberanía nacional.
En otro aspecto se plantea la búsqueda de dejar la política del redentor que tenia la izquierda y la derecha tradicional en la cual se miran unos a otros como una fuente del mal, buscando siempre el bienestar en eliminarse o neutralizarse, la Tercera Vía entiende que no hay una fuente concentrada de los males del mundo,.también busca desechar la idea de que la izquierda y la derecha marcan la única y soberana línea divisoria en política, si bien izquierda y derecha no desaparecerán la división entre ellas es menor que antes.


En un resumen preliminar la Tercera Vía es un programa completo de modernización política, así como del Estado y el Gobierno, incluido el Estado de Bienestar, más la economía y otros sectores de la sociedad, la modernización en este contexto significa reformar las instituciones sociales para satisfacer las demandas de un nuevo orden mundial y donde la globalización cumple un papel preponderante.



La Tercera Vía y su desarrollo político

A partir del triunfo del Partido Laborista británico en 1997, una vertiente surgida del pensamiento socialdemócrata, conocida como Tercera Vía, comenzó a tener un determinado nivel de auge, entre las filas del pensamiento social-reformista y dentro de otras vertientes políticas, interesadas en una reorientación político-ideológica. Seguido al triunfo de los laboristas británicos, los socialistas franceses formaron un gobierno de izquierda, y para coronar esa cadena de triunfos socialdemócratas en Europa, el Partido Socialdemócrata de Alemania, principal bastión de la Internacional Socialista, también logró en septiembre de 1998 alcanzar una victoria electoral que le permitió encabezar el gobierno. De esta forma el mapa político europeo cambiaba en favor de la socialdemocracia; ya que estaba triunfando un nuevo gobierno en 12 de los 15 países de la Unión Europea. Ese fenómeno tiene una doble connotación, de una parte, se ponía de manifiesto el ocaso del neoconservadurismo político y el declive del modelo económico neoliberal. Por otra parte, teniendo en cuenta las experiencias pasadas, una parte del movimiento social-reformista, consideró que para retener el gobierno era necesario "renovarse". De manera general, los partidos de orientación neoconservadora, con una política económica de corte neoliberal, se fueron colocando al frente en los gobiernos, no sólo en Europa Occidental; si no en los complejos y cambiantes sistemas políticos de Europa del Este. También el modelo político neoconservador y la alternativa económica de corte neoliberal, se extendió por América Latina, segundo bastión del movimiento socialdemócrata.
El paso a la oposición del movimiento socialdemócrata, unido al rechazo que provocó el derrumbe del modelo de "Socialismo Real" en la URSS y Europa del Este, provocó de manera generalizada e indistinta, un rechazo hacia la vertiente política de izquierda, hacia cualquier "modelo de socialismo", con carácter incluyente para la socialdemocracia. Ese escenario político, fue utilizado por una vertiente del pensamiento social-reformista, para ofrecer un "modelo alternativo de nuevo tipo", una oferta reveladora, que se distanciaba del revés sufrido por el modelo socialdemócrata tradicional y del desgastado modelo neoliberal. Con esa jugada se "desmarcaba" de los modelos convencionales hasta ahora conocidos y se presentó en el escenario político luciendo lo mejor de la Economía de Mercado de corte neoliberal: "su productividad", y el mayor reconocimiento obtenido por la socialdemocracia clásica: su "sistema distributivo". No cabe duda de que las sociedades tienden a alejarse de las posiciones extremas que siempre obedecen a construcciones artificiales. Por una parte, el pensamiento marxista nunca se llevó hasta sus últimas consecuencias en los países que adoptaron la estructura del comunismo, que por lo demás era un paso intermedio en la utopía socialista. Asimismo, el orden liberal absoluto, en el que autoridad alguna regula la vida de la sociedad, tampoco obedece a una experiencia real. La experiencia de los países que han implementado una estrategia económica fundada en la libre iniciativa ha sido, sin lugar a dudas, exitosa. En ellos se ha logrado la estabilidad, los equilibrios macroeconómicos, la apertura a la competencia internacional y el libre ejercicio de la responsabilidad individual. Esto ha posibilitado mayores niveles de eficiencia y productividad que, a su vez, han generado acceso a mayores grados de bienestar para toda la población y, como consecuencia natural, han hecho posible el ejercicio de la democracia como forma de vida y de gobierno. La política del Nuevo Centro (Alemania) y la Tercera Vía consiste en responder a las preocupaciones de las personas que viven en sociedades que han experimentado un rápido cambio, y que se enfrentan a ellas, ya sean ganadores o perdedores. En el nuevo mundo emergente, la gente quiere políticos que se aproximen a los problemas sin prejuicios ideológicos y que, aplicando sus valores y principios, busquen soluciones prácticas para sus problemas mediante políticas pragmáticas, honradas y bien diseñadas. Los votantes, que en su vida diaria tienen que mostrar iniciativa y adaptabilidad frente a los cambios sociales y económicos, esperan lo mismo de sus gobiernos y de sus políticos.Con respecto a la educación en estos países, es una prioridad absoluta. Una mejora de la calidad educativa representa la clave para aumentar la competitividad internacional y conseguir una sociedad no excluyente en el futuro. Se está efectuando una inversión sustancial para impulsar una radical reforma en los centros de enseñanza, encuadrada por la fijación de objetivos y la intervención decidida en aquellas escuelas marcadas por el fracaso escolar. Con ello se aspira a que todos los ciudadanos del futuro posean las capacidades y conocimientos básicos que necesitan para obtener un empleo, y para que la gran mayoría alcance mayores y mejores niveles de formación. En lo que respecta a las políticas de protección social y de empleo, la Tercera Vía supone la reforma de la seguridad social, para transformarla en un camino hacia el empleo siempre que sea posible. Y fomenta unas condiciones justas en el mundo laboral, al tiempo que hace que trabajar compense el reducir la fiscalidad y las penalizaciones que desincentivan el trabajo y la creación de empleo.Finalmente, resulta interesante preguntarse por las conexiones que puede tener este enfoque “de creciente influencia, principalmente en las ciudades capitales del mundo” con una ciudad como Santiago. Si asumimos la relativa identificación de nuestro gobierno con los principios generales de la Tercera Vía, me parece que una primera implicancia es la permanente tensión entre los objetivos de crecimiento, equidad y, me atrevo a agregar, protección ambiental, en el desarrollo urbano de nuestra capital. Sin embargo- guardando las diferencias en cuanto a contextos sociales, económicos y regionales entre ambos países- existe una diferencia de fondo entre el desarrollo urbano de una ciudad como Londres y nuestra capital: el hecho de que Londres es una ciudad "tematizada" como tal, y Santiago, a mi juicio, no lo es. En efecto, a pesar de las críticas que pueda hacerse a la actual gestión urbana de Londres -por ejemplo, el estar demasiado orientada al desarrollo económico e inmobiliario, marketing, etc., y contradecir los objetivos sociales- me parece digno de rescatar el hecho de que existe una "visión", una voluntad de observar la ciudad capital como la "cara" del país, y por tanto, una voluntad de gestionarla de acuerdo a esa visión. En Londres, al igual que en las ciudades con una identidad fuerte, hay una "conciencia del hecho urbano", del acto de habitar una ciudad. Podrá decirse, talvez, que se trata de una idea de polis posmoderna, contradictoria. Sin embargo, al menos hay un reconocimiento de la condición urbana del ciudadano. Ya sea que esta condición urbana responda al modelo clásico de la "polis", o que se entienda al ciudadano como "consumidor", la noción de ciudad como unidad socio-espacial con identidad propia se percibe en todas las instancias de la vida urbana: planes estratégicos, gobierno metropolitano democráticamente electo, rondas de consulta pública sobre el plan de desarrollo metropolitano, medios de prensa locales dedicados a tratar la ciudad y sus problemas, debate permanente en los medios, columnistas especializados sobre la ciudad…en Londres, las personas viven inmersas en esa "identidad urbana", con todo lo que eso implica: tensión, conflicto y encuentro al mismo tiempo. Por eso, a la ciudad se la critica y se la quiere a la vez; se la reconoce como tal. En suma, la "ciudad de La Tercera Vía" está plena de contradicciones, intereses contrapuestos y emociones encontradas, gustos y disgustos…pero es una ciudad donde se respira vida urbana, que no es otra cosa que esa amalgama de opuestos, espacio público por excelencia.

El Estado y la Tercera Vía: Concepción y estrategia.

La Tercera Vía como hemos visto es una nueva manera de concebir la política, y el ejercicio práctico de esta teoría supone la transformación del Estado y del Gobierno hacia la consecución sistemática de sus fines propuestos insertos dentro de un contexto de cambios estructurales a nivel planetario, por lo tanto objetivos deben ser dinámicos y flexibles, adaptándose paulatinamente a la vorágine propia de una galopante globalización y de expectativas crecientes por parte de ciudadanos más informados, más críticos y concientes de su rol dentro del Estado.
El gobierno tiene que jugar un papel básico para mantener los marcos cívicos y sociales de los que dependen los mercados, la política de la tercera vía debe transformar el gobierno y el estado hasta volverlos tan eficaces y dinámicos como diversos sectores económicos en la actualidad. Sin embargo, dicha autorreforma del Gobierno y del Estado no solo debe responder a buscar una eficiencia, sino que ser una respuesta a la apatía del votante, del ciudadano común, que sufren incluso los Estados democráticos más consolidados, como en el caso chileno, donde a pesar que el porcentaje de personas con derecho a voto ha aumentado ostensiblemente en el ultimo siglo, vemos con cierta perplejidad que el nivel de apatía política es creciente, pero esto ocurre en otras latitudes, en 1996 , solo el 19% de los ciudadanos suecos mostraba confianza en el parlamento nacional, a pesar de lo “avanzado y desarrollado” que nos parece el sistema sueco, comparado con el nuestro.
Lo expuesto anteriormente tiene como causal aparente el hecho que las personas son más exigentes con el Estado, el nivel de expectativas ciudadanas puede ser muy superior a lo que la clase política es capaz de entregar, no existiendo un adecuado feedback entre la conciencia democrática de la ciudadanía y el sistema electoral como medio de expresión de la soberanía, por lo que el sistema democrático parece ser obsoleto, lento y rígido en ideologías que ya no están en sintonía con lo que un Estado moderno requiere. Esta paradoja requiere de replanteamientos que eviten fisuras en el sistema democrático que pueden destruirle por el camino del caudillismo, populismo y clientelismo que siempre estarán al acecho. Todo lo anterior puede deberse al aumento sostenido de los niveles de educación y masificación de la información, lo que ha generado ciudadanos más críticos y escépticos, más interconectados entre sí y menos susceptibles de dominio mediático.
Guiddens plantea como necesaria la “democratización de la democracia”, el despojo de privilegios y símbolos arcaicos, y de medidas para introducir mayores grados de trasparencia y responsabilidad política, para lo cual hay que avanzar hacia referendos ciudadanos electrónicos, una democracia participativa renovada y jurados ciudadanos, todo esto con la finalidad de reducir la brecha entre las “demandas ciudadanas” y lo que realiza la clase política.
Esta nueva ola democratizadora también implica la devolución de poder a municipios y regiones, y el traspaso de poder democrático por encima del nivel del Estado-Nación.
Las políticas neoliberales han producido un creciente descontento de los ciudadanos en el mundo y problemas de gobernabilidad de los Estados nacionales, lo anterior ha llevado al auge del pensamiento comunitarista en los últimos años, según esta corriente la vía para superar la desintegración social provocada por el predominio del mercado es la consolidación de las comunidades y de la sociedad civil basada en la restauración de las virtudes cívicas y en valores éticos, la comunidad es un conjunto de familias, de origen común o territorialmente contiguas, comunidades con identidad étnica, religiosa que dan sustento a la formación de la nacionalidad y por ende del Estado Nacional Moderno.
Según el autor, la globalización crea las condiciones favorables para la renovación comunitaria, porque las presiona y las obliga a promover la devolución de poder y un activismo comunitario de base. Sin embargo los riesgos del comunitarismo tienen que ver con la creación de políticas identitarias exclusivistas, poco tolerantes con la diversidad, por ende hay que situarse en un nivel de sociedad civil, con su amplia riqueza, la sociedad civil es la que aporta la base de la ciudadanía y de la institucionalidad y es crucial para sostener una esfera pública abierta, puede decirse entonces que el Estado de la Tercera Vía es un Estado tolerante con la diversidad, que promueve el desarrollo de organismos subsistémicos intermedios entre el individuo y el Estado, de cuyo progreso se nutre la sociedad en su conjunto, y son un medio para canalizar las crecientes demandas ciudadanas.

La Tercera Vía y la estrategia político-económica.

Esta era globalizadora tiene como características la cada vez mayor importancia de la economía del conocimiento. La incertidumbre y la inseguridad van en aumento, pero también crecen las oportunidades para la innovación, la globalización no es solo económica, sino también cultural, política y por ende gatilla un profundo cambio social. La post-industrialización lleva a un predominio mayor de las actividades terciarias, sin embargo, la industrialización tradicional no es un paso necesario para pasar a una economía del conocimiento, las sociedades pueden pasar desde un predominio de lo agrario, hacia la economía del conocimiento. En este proceso dinámico, pero incierto es importantísima la ayuda de un Estado fuerte, bien organizado e inteligente, ya que los ciudadanos no somos capaces por nuestra propia cuenta de adaptarnos e integrarnos a los cambios, y menos desprendiéndonos de nuestros valores con el propósito de ser meros eslabones de la cadena productiva del mercado, por ende debemos organizarnos y formularnos un nuevo contrato social en el cual debemos tener derechos a aprovechar las ventajas de un mundo competitivo y globalizado, pero también debemos tener una responsabilidad con nuestro entorno social del cual dependemos, debemos ser capaces de organizarnos hacia una estructura competitiva de Estado que asigne como prioridades la educación, los incentivos, el desarrollo la cultura empresarial nacional, la flexibilidad laboral, la descentralización y el cultivo del capital social.
El pensamiento político-económico de la Tercera Vía propone un desarrollo social fuerte como base a un desarrollo fuerte, la política macroeconómica de la Tercera Vía está basada en mantener una inflación baja, limitar la deuda publica y propiciar un ahorro fiscal, fomentar el crecimiento de sectores altamente productivos que generen altos niveles de empleo que garanticen empleos de calidad, la base del desarrollo social y robustecimiento de la economía familiar, condición necesaria para la superación de la pobreza. La fuerza motriz de este desarrollo socioeconómico del capital humano es la educación, es la principal inversión pública del Estado, ya que sienta las bases de la eficiencia económica y la cohesión social.
La educación dota de herramientas de competitividad individual y grupal, de adaptación al fluctuante e incierto mundo y además es la gran vía de ascenso social.
Además de esto, hay que fomentar la cultura empresarial , la sociedad debe ser capaz de generar la energía económica y productiva que nace de las ideas creativas.
La flexibilidad laboral también juega un rol destacado, ya que el crecimiento económico no es capaz por si mismo de solucionar los problemas del mercado laboral, a pesar de ser la principal fuente de creación de empleo, no asegura la empleabilidad de los ciudadanos ni su competitividad a lo largo del ciclo de su vida laboral.
El cultivo del capital social es otra faceta de esta estrategia de economía política, el capital social se refiere a las redes de confianza que los individuos usan para apoyarse socialmente, es de vital importancia ya que hace posible el civismo cotidiano, crucial para una vida publica efectiva y sana.
Vemos entonces que el mundo contemporáneo, por su complejidad necesita de la reforma de la administración del Estado y del Gobierno, el mundo se mueve rápido, aquello es indudable, por ende las instituciones deben ser ágiles, además de democráticas y trasparentes, para asegurar igualdad de oportunidades para todos y propiciar un desarrollo socioeconómico de la nación armónico y sustentable.
En síntesis, el Estado no debe alimentar, dar techo y abrigo a sus ciudadanos, sino asegurarles las condiciones adecuadas y dignas para que sean capaces de conseguir por sus propios esfuerzos y méritos todo lo necesario para una plenitud de vida dentro de los marcos democráticos de civilidad, dignidad e igualdad de oportunidades, por lo que promueve una educación de calidad que dote de herramientas de competitividad, además del pleno desarrollo de una cultura empresarial, garantizando así las libertades individuales, de libre asociación y de tolerancia, promoviendo un empoderamiento de la sociedad civil y el paulatino traspaso de poder hacia instancias supranacionales y locales-comunitarias.


La Tercera Vía y sus críticos

La Tercera Vía ha sido empleada en el pasado por grupos de diferentes convicciones políticas, incluidos de extrema derecha. Son los socialdemócratas, sin embargo, quienes más la han utilizado. Durante la Guerra Fría muchos veían a la social democracia como una tercera vía, distinta del liberalismo de mercado estadounidense, por un lado, y del comunismo soviético, por otro .El termino desapareció de la escena durante un tiempo antes de ser resucitado en debates políticos en los últimos años.La popularidad actual del concepto de tercera vía proviene de su introducción en contextos en los que no había aparecido: Estados Unidos y el Reino unido-por el partido demócrata y el partido laborista.
La tercera vía fue descrita originariamente por los demócratas estadounidenses como”nuevo progresismo”afirmaba que se requería un nuevo comienzo en la política estadounidense. La política de izquierdas se readapto radicalmente a la rápida industrialización y al urbanismo. El New Deal se basaba en la colaboración entre el Estado, los sindicatos y el gran capital. Se consideran piedras angulares del nuevo progresismo; la igualdad de oportunidades, la responsabilidad personal y la movilización de ciudadanos y comunidades.En el Reino Unido esta representada por el partido laborista que sigue una propia evolución política transformándose en el nuevo laborismo teniendo como líder a Tony Blair.Blair habla del nuevo laborismo como la tercera vía y pone el mismo nombre a un manifiesto realizado por él; en el cual señala que dos formas de hacer política han dominado el pensamiento y la práctica en los países occidentales.
El término Tercera Vía se plantea entonces ambiguo y fácilmente moldeable a intereses diversos en realidades distintas, que oscila entre un tipo de social democracia marcadamente estatalista y una filosofía de libre mercado derechista(neoliberalismo).
Por una parte las reformas neoliberales son necesarias para un proceso de modernización pero no se deben olvidar los problemas sociales. La Tercera Vía se proyecta entonces como una amplia ruta de ideas, cuyo fin tiende a la ambigüedad, pero esta misma “flexibilidad del concepto” lo hace muy atractivo para implementar en diversas realidades. Es sumamente ambiguo el concepto de “modernización” y el de “problemas sociales”, siempre es necesaria la modernización “adaptabilidad del sistema a condiciones ambientales”, y los problemas sociales siempre existirán “solo tienden a sofisticarse y complejizarse, pero siguen permaneciendo como tales”.
En Inglaterra cuando el nuevo laborismo llegó al gobierno por primera vez, había mucho interés entre los partidos socialdemócratas de Europa occidental (se le ha considerado que el partido laborista esta desarrollando una nueva forma de política de centro izquierda).Algunos lideres socialdemócratas de Europa tras analizarla la encuentran decepcionante.
Se han celebrado varios debates políticos de la Tercera Vía uno de ellos realizado en pleno conflicto de Kosovo con la participación de los mayores lideres de Europa y de Estados Unidos.Kok (en ese entonces primer ministro de Holanda) señaló que le gustaba el enfoque pero que no es suficiente que la gente este protegida por el Estado. También debe sentir responsabilidad, el Estado debe saber delegar y prevenir la torpeza.
D`alema expreso sentimientos similares y señala que los países europeos han desarrollado firmes sistemas de solidaridad, pero, se han vuelto burocráticos y por ello han frenado el desarrollo y las posibilidades de tener éxito.
Más tarde se publicó un manifiesto hecho en conjunto entre Blair y Schroder titulado: La Tercera Vía-el Nuevo Centro. Se señala que la función esencial de los mercados debe complementarse pero no obstaculizarse con la acción política y señalan que la social democracia se asocio con un gris conformismo en lugar de la diversidad y los resultados.
Se recalca que los socialdemócratas modernos no creen en el laissez-faire. El empleo y el crecimiento, sin embargo, ya no pueden ser promovidos a través de un gasto deficitario. Los niveles de deuda publica deben disminuir en vez de aumentar.Este manifiesto obtuvo muchas reacciones críticas tanto en la derecha como en la izquierda.
Ambos coinciden en que es una mezcla de ideas y políticas ya conocidas o bien vacía de contenido alguno. Principalmente los izquierdistas la ven (a la Tercera Vía) , como una filosofía esencialmente de derecha en un envoltorio algo más atractivo para las masas.
Jeff Faux(presidente, fundador y ahora distinguido miembro del instituto de política económica de Washington DC, mantiene su postura de que la tercera vía es una sustancia intelectualmente amorfa, ya que, el término se ha aplicado a casi cualquier político que se destaque.Señala que la tercera vía no es un enfoque sistemático y que nació como respuesta táctica a los fracasos demócratas en las elecciones presidenciales de 1980 y 1984.
Faux también discute las bases históricas sobre las que se apoyan estas interpretaciones.El pensamiento de la Tercera Vía busca expandir las oportunidades, pero calla demasiado sobre la desigual distribución de la riqueza y del poder.
En el Reino Unido las principales críticas caen sobre Tony Blair y el nuevo laborismo en general considerando la adaptación de demasiadas cosas del thatcherismo.
Stuart Hall : su obra titulada “el gran show hacia ninguna parte”. Elabora una crítica al thatcherismo y a su éxito. Señala que Tercera Vía propugna una “ política sin adversarios” y por lo tanto acaba aceptando al mundo tal como es en vez de transformarlo.
La imagen que guía a las políticas del nuevo laborismo es la del individuo solitario liberado del Estado para enfrentarse solo a los riesgos de la vida.
La Tercera Vía reconoce la desigualdad creciente pero no ofrece estrategias para asegurar una distribución más equitativa del ingreso o de la renta, y tampoco hace referencia al poder político ni económico.
Alan Ryan: sostiene que la Tercera Vía es una postura viable pero no es una innovación. Apareció hace un siglo cuando se conocía como nuevo liberalismo.La Tercera Vía intenta evitar el dominio excesivo sobre la vida social y económica, pero, no acepta que se pueda dejar el mercado a sus anchas.
Oskar Lafontaine: declaro que “la tercera vía, no es una vía”.La idea de “modernización” viene a ser poco mas que un respaldo del capitalismo global de libre mercado. El concepto se reduce nuevamente a categorías económicas, lo cual no es ninguna innovación teórica.
Erkki Tuomioja (Finlandia):La idea de que los postulados de la Tercera Vía puedan ser relevantes para otros países europeos, como los estados nórdicos, es desconcertante.Critica el sistema del reino unido de que no es un Estado de Bienestar, comparándolo con el exitoso Estado de Bienestar utilizado por la socialdemocracia nórdica.
Señala que no es necesaria la búsqueda de una efímera tercera vía como sistema político.
Vicenc Navarro: asesor del partido socialista obrero español.Considera que la Tercera Vía es lo opuesto a lo que considera la política europea(izquierdista).El enfoque ignora la naturaleza diversa de la socialdemocracia europea.También ignora las diferentes formas de conservadurismo existentes en Europa y fuera de ella.Hay en ella “más que un toque de democracia cristiana con una pieza de partido liberal”.Lo que parece necesario no es que la socialdemocracia aprenda de la tercera vía, sino que esta aprenda de la socialdemocracia clásica.
Ralf Dahrendorf: escribió “fin del siglo socialdemócrata”.Sostiene que en su versión actual la tercera vía es un proyecto con orígenes anglosajones lo que el denomina el concepto “Guiddens-Blair”de la tercera vía es un intento bastante poco exitoso y elaborado de desarrollar una idea nueva para nuestros tiempos. Una política que habla de la necesidad de apuestas duras pero que después las evita tratando de agradar a todo el mundo. Los autores y políticos de la tercera vía hablan mucho de comunidad pero pierde de vista la importancia central de las libertades democráticas.
Existe otra fuente de críticas que es a la política de la Tercera Vía. Es la crítica ecológica. Se señala que la Tercera Vía no ha incluido el aspecto ecológico en sus escritos y que no se oponen, por el contrario, apoyan a las grandes compañías biotecnológicas y químicas en lugar de anteponer ante ellas las consideraciones ecológicas.
Podemos concluir entonces como principales críticas al enfoque de la Tercera Vía que: es un proyecto político amorfo, difícil de concretar y sin dirección, no logra mantener la perspectiva propia de izquierda, acepta el marco básico de neoliberalismo especialmente lo tocante al mercado global, esencialmente es un proyecto anglosajón, no tiene una política económica diferenciada aparte de dejar al mercado que mueva los hilos y no cuenta con una estrategia eficaz para abordar las cuestiones ecológicas.

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